¡Hola amigos! Soy Roberto y, en esta ocasión, les voy a contar la leyenda de Guayas y Quil, un relato en honor a la bella ciudad del Ecuador que este mes celebra sus fiestas julianas.


Esta historia se lleva a cabo en la era de la conquista. Después de fundar la ciudad de Quito, Sebastián de Benalcázar y los españoles buscaron un lugar en la Costa para edificar otra urbe. Hallaron el lugar perfecto, pero se encontraron con la tribu de los Huancavilcas, que estaban establecidos en esa región. Eran liderados por el cacique Guayas y su esposa Quil que, además de ser una mujer muy bella, era una valiente guerrera.

esta-historia-leyendaAmbos se rehusaron a rendirse frente a los ibéricos, pero, eventualmente, fueron capturados. Guayas sabía de la codicia de los invasores, por lo que les dijo que tenía un enorme tesoro, que sería suyo si lo liberaban junto con su esposa.

Las riquezas estaban en la cima del cerro Verde (hoy conocido como el cerro Santa Ana). La pareja los llevó a ese lugar y Guayas pidió un cuchillo para retirar una de las piedras que cubrían la entrada de la guarida. Pero, en lugar de removerla, el cacique apuñaló a su esposa en el corazón y luego clavó el cuchillo en su pecho. Escogieron la muerte en lugar de ser conquistados. Sus cuerpos cayeron al río.

De acuerdo con la leyenda, años después, fue Francisco de Orellana quien fundó la cuidad con el nombre de Guayaquil, en honor a la valiente pareja.

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