¡Vecino! Hagamos ejercicio

Si crees que es hora de iniciar con la actividad física, la caminata es el ejercicio perfecto para principiantes.

¡Llegó el momento de dejar el sedentarismo atrás! Si empiezas con un plan de entrenamiento mejorarás tu salud en todo sentido. Los expertos concuerdan en que una gran forma de cuidar el corazón y el aparato circulatorio es caminando con frecuencia. Esta actividad, de bajo impacto, la puede realizar cualquier persona y los beneficios son considerables. Si todavía no te convences, te presentamos cinco aspectos importantes sobre este ejercicio, los cuales debes tener en cuenta.

Despejas la mente

1-. Despejas la mente.
Uno de los beneficios más importantes de esta actividad es que oxigena el cerebro y mejora la circulación. Por eso, te ayuda a despejar la mente, poner las cosas en perspectiva, reducir el estrés y pensar con más claridad. Si hay algo que te acontece, practicar este ejercicio te va a ayudar tomar la mejor decisión.

Pierdes peso

2-. Pierdes peso.
Aunque es un acto común para las personas, caminar es considerado un ejercicio si es que lo realizas de la manera correcta. De esta forma, te aporta todas las bondades de una actividad aeróbica: cuidarás la línea, reducirás el colesterol y te volverás más ágil.

Para que dé resultados

3-. Para que dé resultados.
Si quieres adoptar esta actividad como un ejercicio, es importante que lo practiques con constancia. Lo ideal es hacerlo tres veces por semana como mínimo, por un período de entre 30 minutos a una hora. Si estás iniciando, evita excederte y toma las cosas con calma.

El mejor equipo

4-. El mejor equipo.
Nada iguala a realizar una caminata en exteriores, por lo que debes tener los elementos ideales para que no suceda ningún inconveniente. Lleva un termo con agua y no descuides el zapato que uses. Debe ser deportivo. Lo mejor es hacer este ejercicio con alguien más. Así, se motivan mutuamente.

Sin prisa, pero sin pausa

5-. Sin prisa pero sin pausa.
Debes llevar un ritmo determinado y constante. Lo óptimo es caminar lentamente al principio e ir subiendo la intensidad paulatinamente, mantenerse en ese ritmo por un tiempo, para después reducirla. Así no te cansarás en un inicio, perjudicando el resto del entrenamiento.

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